FICHA TECNICA
Cliente: European Southern Observatory (ESO)
Contratista general: Ace Consortium, lead by Cimolai SpA
El ELT (Extremely Large Telescope) es un telescopio óptico/infrarrojo dotado de un espejo primario de 39 metros de diámetro. Está situado en Cerro Amazones, en los Andes chilenos, a aproximadamente 3.000 metros sobre el nivel del mar. Actualmente en fase de construcción, será el telescopio más grande del mundo para observaciones en luz visible e infrarroja. Será operado y mantenido por el Observatorio Paranal de ESO, ubicado a unos 20 km de distancia.
El diseño, la producción, el transporte en obra, el montaje y las pruebas del ELT han sido confiados al Consorcio ACe, liderado por Cimolai SpA.
El ELT estará formado por una estructura metálica de 71 metros de diámetro y 62 metros de altura. El telescopio, que incorpora soluciones tecnológicas extremadamente precisas y de muy alto nivel, estará ubicado en el interior de una estructura rotativa de acero denominada dome. Con un peso aproximado de 6.000 toneladas, el dome contará con aberturas deslizantes, un diámetro de 92 metros y una altura de 80 metros, así como con una pantalla parcialmente permeable al viento, denominada windscreen. Además, en la parte inferior, alrededor del dome, está prevista la construcción de un edificio auxiliar que albergará todos los locales técnicos, además de la entrada principal.
Además de las partes de acero, con un peso aproximado de 13.500 toneladas, el proyecto incluye también obras civiles, mecanismos, instalaciones y acabados.
La estructura principal del telescopio – Main Structure -, compuesta por una estructura de acero de aproximadamente 4.200 toneladas, alcanzará una masa rotativa de 4.700 toneladas una vez integrada con los espejos y los instrumentos. Esta masa se moverá con precisión micrométrica gracias a un sistema hidrostático, motores lineales especiales y codificadores de altísima resolución. Todo el conjunto se instalará sobre un sistema de aislamiento sísmico de nueva concepción, que garantizará una elevada rigidez y estabilidad durante la fase de observación y, en caso de seísmo, proporcionará la amortiguación necesaria para proteger los delicadísimos espejos e instrumentos.



